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martes, 12 de abril de 2016

Textos folclóricos. Selección y adaptación: Actividad 2

TEXTOS FOLCLÓRICOS. SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN


En esta ocasión, adaptaré un cuento folclórico dirigido para alumnos de Educación Infantil, se trata de “El hombre de la piel de oso” recopilado por los hermanos Grimm.

TEXTOS FOLCLÓRICOS

Las tres características fundamentales del folclore son las siguientes:

·        El anonimato: Un texto tiene tantos autores como personas lo han narrado a lo largo de los siglos hasta el momento en que alguien lo fijó a través de la escritura, como es el caso de los Hermanos Grimm.
·        La oralidad y la multiplicidad de variantes: Al tratarse de una tradición oral, un mismo cuento podía estar relatado de cientos de formas heterogéneas en distintas culturas, ya que cada cual adoptaba su visión de la historia, aportando su pequeño grano de arena a la misma.

LOS HERMANOS GRIMM

Hablamos de Jacob (1785-1863) y Wilheim (1786-1859) Grimm, los grandes clásicos de los cuentos de hadas, sus adaptaciones suelen respetar las versiones iníciales, por ello, son los textos más estudiados y más utilizados en la educación.

No son autores propios de sus cuentos, son recopiladores a través de su labor investigadora de los cuentos populares y de otros trabajos lingüísticos y literarios formaron una  gran selección de cuentos, que seguimos disfrutando.

Su literatura era para todos los públicos, aunque tuvieron mayor aceptación entre los niños y se tuvieron que llevar a cabo modificaciones.  Los Grimm tienen dos características que diferencian los suyos de otros cuentos adaptados y los hacen idóneos para el público infantil: Una visión optimista muy marcada (Ya que el desenlace es casi siempre satisfactorio) y un proceso muy sencillo de identificación con el héroe, que permite que el niño quiera convertirse en el protagonista en un futuro (No debemos confundirlo con la identificación, tratada en la anterior entrada).

LOS RECEPTORES

Este cuento estará dirigido a niños de entre cuatro y seis años, los estereotipos que presentan los personajes de los textos y su polaridad son fundamentales para que el niño identifique el mensaje. Estamos en la que Karl Bühler llama “edad de los cuentos”, aquella en que la fantasía es parte de la realidad. Es la época de los cuentos clásicos.

Este cuento es ideal para esta edad ya que el niño se encuentra en la etapa del pensamiento intuitivo.   Desarrolla el concepto de identidad individual y autoestima, tiene una vida imaginativa,  rica y abundante que le ayuda a entender la realidad. Ha desarrollado el concepto básico de la narración, asimilan mejor los cuentos que le hablan de la importancia del individuo, cuentos que le presentan la fantasía de manera verosímil, enriqueciendo su mundo interior, cuentos que le presenten finales felices y justos que le permitan desarrollar su capacidad para percibir detalles.  Además tiene un concepto de moralidad absoluto.

Los relatos orales infantiles, ayudan a los niños a conocerse y a explicarse el mundo. Las historias empiezan donde se encuentra el niño, en su ser psicológico y emocional.

Los cuentos de hadas tienen un valor inestimable, la incorporación de la literatura oral tradicional a la escuela supone hacer que el niño viva la palabra que ha perdurado durante generaciones, gracias a los recopiladores, para llenarlo de afectividad de la comunicación de tú a tú e incorporarlo a su cultura, ofrecen a la imaginación del niño nuevas dimensiones a las que sería imposible llegar por sí solo.

Por ello, se hace imprescindible que este tipo de literatura conserve su oralidad y se reserve otro tipo de textos más modernos y de transmisión escrita para acercar al niño a los libros “Los textos folclóricos son para contar y cantar, los textos de autor, para leer”.

La estructura interna de este cuento no tendrá pérdida para los niños, cuenta con tres momentos clave: Fechoría inicial (Planteamiento), acciones del héroe (Nudo) y desenlace final, Feliz. Además la narración presenta los acontecimientos de forma cronológica y lineal, estableciendo relaciones causa-efecto para la máxima comprensión de los oyentes.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de hablar de la literatura oral, es el desarrollo de habilidades lingüísticas, a partir de la escucha de historias motivadoras, como esta.  

No nos debemos preocupar por la comprensión, un niño cuando es pequeño, se fija en aquellos detalles que le llaman la atención, no globaliza, en una primera audición,  es mejor no preguntarle nada tras la narración en momentos de asamblea y repetir la narración tantas veces como el grupo solicite.

Algo que sí me preocupaba era la extensión del cuento, no he querido resumirlo en exceso ya que se perdería la esencia de muchos momentos como los diálogos que he incluido. Por eso considero que la forma de narrar este cuento es esencial, debe ser motivadora para captar la atención de los niños, evitando así despistes que puedan  hacerles perder el hilo de la historia.


CUENTO ADAPTADO

EL HOMBRE DE LA PIEL DE OSO





Erase una vez, un joven valiente llamado Matías.

Valiente, porque durante mucho tiempo había luchado en la guerra, siendo siempre el primero en todas las batallas. Tras este largo tiempo de guerra, todo acabó bien.

Matías muy emocionado volvió a casa, deseando ver a su familia, llevaba mucho tiempo sin saber nada de ellos.

Nada más entrar por la puerta la familia rompió a llorar, no podían creer que por fin hubiera vuelto. Pasaron unos días maravillosos, hasta que Matías empezó a sospechar que algo le ocultaban…

La familia estaba atravesando por un mal momento económico, no tenían casi ni para comer…

Matías no podía permitir que su familia sufriese más, asique decidió salir a la calle en busca de un trabajo, tras varios días de búsqueda, el joven estaba muy desanimado al no encontrar nada.

Dando un paseo, llegó a un desierto muy grande, en el que no se veía más que un círculo repleto de árboles. Se sentó allí, pensando con tristeza en su mala suerte a su vez contemplando el bonito anochecer de ese día.

Al mismo tiempo escuchó un ruido y levantando los ojos, vio a un desconocido vestido de verde con un traje muy lujoso.

Era Petros, un malvado hechicero.

-Sé lo que necesitas -le dijo Petros-, que es dinero; tendrás tanto como puedas desear, pero antes necesito saber si tienes miedo, pues no doy nada a los cobardes.

-El joven respondió que no era cobarde, pues había luchado en la guerra durante mucho tiempo. Puedes someterme a la prueba que quieras.

-Pues bien, mira detrás de ti.

El soldado se volvió y vio un enorme oso que iba a lanzarse sobre él.

-¡Ah! ¡ah! -exclamó-

Matías sorprendido, pegó un enorme puñetazo al oso, dejándole sin respiración.

-Veo -dijo el hechicero- que no te falta valor, pero debes reunir más condiciones.

-Nada me detiene -replicó el soldado-.

Petros, le respondió: Durante siete años no debes lavarte, ni peinarte la barba, ni el pelo, ni cortarte las uñas, ni dormir en un mismo sitio más de un día,  y por último no podrás rezar. Voy a darte un vestido y una capa, que llevarás durante todo este tiempo.

Si no cumples estas normas me pertenecerás eternamente, ejerciendo de esclavo, pero si sobrevives a estos siete años, cumpliendo estas condiciones,  serás libre y rico para toda tu vida.

El soldado pensó en la gran miseria en la que vivía; él que había luchado en la guerra, podía muy bien arriesgarse. Aceptó. El hechicero se quitó su vestido verde y se lo dio diciéndole:

-Mientras lleves puesto este vestido, siempre que metas la mano en el bolsillo sacarás un puñado de oro.

Después quitó la piel al oso, que había combatido Matías, y añadió:

-Esta será tu capa, no debes quitártela bajo ningún concepto y  por el vestido te llamarán Piel de Oso.

Petros desapareció tras un chasquido.

El soldado se puso su vestido y metiendo la mano en el bolsillo, vio que el hechicero no lo había engañado,  ¡¡¡No paraban de salir monedas!!! Su familia no tendría de que preocuparse más.

Se puso también la piel de oso y comenzó a recorrer el mundo llevando una buena vida. Compró una casa donde vivir el día de mañana y guardó muchas cantidades de dinero en diferentes ciudades, el suficiente para que no le faltara de nada.

El primer año tenía una figura aceptable, pero al segundo año, su aspecto estaba bastante deteriorado, parecía un monstruo.

Todo el mundo huía de él; encontraba muchos impedimentos para pasar las noches y alimentarse a pesar de su gran fortuna, sin embargo, ayudaba a todos los pobres pidiéndoles que rogasen a Dios para que le ayudase en estos siete años, ya que él no podía hacerlo.

Una de las tantas noches, Piel de oso, la pasó en un cobertizo donde se encontró llorando a un hombre, llamado Lorenzo. Matías se interesó por saber que le sucedía e intentar ayudarle. Pero viendo entrar a Piel de Oso, Lorenzo asustado quiso huir.

Se tranquilizó oyendo la voz humana que le hablaba, y Piel de Oso terminó de calmarle, a fuerza de palabras amistosas. Lorenzo le contó que  había perdido todos sus bienes y estaba viviendo con sus hijas en la miseria.

-Si no tienes otro problema -le dijo Piel de Oso- poseo dinero bastante para sacarte de tu apuro.

El anciano, viéndose salvado, no sabía cómo agradecérselo.

-Ven conmigo -le dijo- mis hijas son hermosas, elegirás una por mujer y no se negará en cuanto sepa lo que acabas de hacer por mí, a pesar de tu aspecto.

Piel de Oso aceptó acompañar al anciano, cuando la hija mayor, Florencia,  vio su horrible rostro, echó a correr asustada dando gritos de espanto. La segunda, Úrsula, lo miró firmemente y después de haberlo contemplado de arriba abajo, dijo:

-¿Cómo aceptar un marido que no tiene figura humana?

Pero la menor, Diana, dijo:

-Querido padre, debe ser un hombre muy honrado, puesto que nos ha salvado; le has prometido una mujer y cumpliré tu palabra.

- Piel de Oso estaba repleto de alegría tras escuchar las palabras de Diana.  Quitó un anillo de su dedo, lo partió en dos, dio la mitad a su prometida, recomendándole que lo guardase mientras él conservaba la otra. Después se despidió de ella, diciendo:

-Te dejo hasta dentro de tres años. Si vuelvo nos casaremos, pero si no vuelvo tendré que pasar el resto de mi vida ejerciendo de esclavo, entonces serás libre. Pide a Dios que me ayude. 

La pobre joven estaba siempre triste desde aquel día y se le saltaban las lágrimas cuando se acordaba de su futuro marido. Sus hermanas, por su parte, la dirigían palabras muy groseras por el aspecto físico de su prometido.

Diana dejaba hablar a sus hermanas sin incomodarse.

En cuanto al hombre de la Piel de Oso, andaba siempre por el mundo haciendo todo el bien que podía, ayudando a los pobres para que pidiesen por él.

Cuando llegó al fin el último día de los siete años, volvió al lugar donde realizó el trato con Petros.

Se levantó un aire muy fuerte, y no tardó en presentarse el hechicero de muy mal humor; ya que Matías lo había logrado, dio al soldado sus vestidos viejos y le pidió el suyo verde.

-Espera -dijo Piel de Oso- es preciso que mi aspecto vuelva a ser el mismo que tenía antes.

El hechicero se vio obligado, a usar su magia y de un chasquido le dejó tal y como se le encontró la primera vez que le vio.

Piel de Oso se sintió aliviado de haber conseguido vencer al hechicero, había demostrado su valentía y podría ayudar a su familia.

Volvió a la ciudad y se puso un magnífico vestido de terciopelo, y subiendo a un coche tirado por cuatro caballos blancos se dirigió a casa de su prometida.

Nadie lo conoció; Lorenzo lo condujo al cuarto donde se hallaban sus hijas. Las dos mayores lo hicieron sentar a su lado, le sirvieron una excelente comida, y declararon que no habían visto nunca un caballero tan buen mozo.

En cuanto a su prometida, estaba sentada enfrente de él con su vestido negro, los ojos bajos y sin decir una sola palabra.

Lorenzo le preguntó, si quería casarse con alguna de sus hijas, y las dos mayores corrieron a su cuarto para vestirse, pensando cada una de ellas que sería la preferida.

Matías se quedó solo con su prometida, sacó la mitad del anillo que llevaba en el bolsillo y lo echó en un vaso de vino que le ofreció.

Cuando se puso a beber, distinguió aquel fragmento en el fondo del vaso; se estremeció su corazón de alegría.

Cogió la otra mitad que llevaba colgada al cuello y la acercó a la primera, uniéndose ambas exactamente. Entonces él le dijo:

-Soy tu prometido, el que has visto bajo una piel de oso; ahora he recuperado la figura humana-


Se unieron dándose un gran abrazo que terminó con un beso muy apasionado.

En el momento mismo,  entraban sus dos hermanas con sus magníficos trajes; pero cuando vieron que aquel joven tan buen mozo era para su hermana y que era el hombre de la piel de oso, se marcharon muy disgustadas, dándose cuenta de que juzgaron antes de tiempo a Matías.

Finalmente Matías le pidió a Diana que le acompañara a casa de su familia para conocerlos y entregarles una parte de la gran fortuna que había ganado durante estos siete años.

Finalmente Matías y Diana se casaron y vivieron en aquella casa tan fabulosa que había comprado el protagonista al principio de la historia, donde criarían a sus futuros hijos, siendo felices para siempre.

Matías había conseguido vencer al Hechicero, encontró un futuro lleno de riqueza para él y su familia y además había encontrado el amor.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado, si quieres que te lo cuente otra vez, cierra los ojos y cuenta hasta tres.

FIN.


ADAPTACIONES

Los cuentos folclóricos no deben censurarse, ni reducirse con la excusa de que el niño no va a entenderlos,  he realizado un trabajo de adaptación similar a la que practicaban los hermanos Grimm para eliminar aspectos morbosos y situaciones obsoletas.  He respetado la gran cantidad de matices y de imágenes que la historia revela.

De esta forma, he añadido nombre propio a los personajes principales, para que puedan nombrarlos y sigan la historia sin complicaciones.

·        El diablo – El malvado hechicero (Petros)
·        El Protagonista – Matías
·        El padre de las hermanas – Lorenzo
·        La hermana mayor – Florencia
·        La hermana mediana – Úrsula
·        La hermana pequeña – Diana

La relación que mantiene el protagonista con su familia la he modificado, tendrán buena relación pero esto no impedirá que tenga que realizar el “viaje iniciático” y superar las pruebas que representa la vida adulta, por él mismo y por ayudar económicamente a su familia.

El Diablo lo he sustituido por un malvado hechicero (Petros) que exigirá las mismas pruebas al protagonista pero si finalmente no las completa, sería su esclavo eternamente, no se verá obligado a entregar su alma y con ello su vida.

El hechicero se aparecería en un anochecer ya que el paso del día a la noche, según la tradición celta, es el momento en el que las puertas de los mundos se abren y los duendes y las hadas interactúan con los humanos.

Algunas situaciones que vive el protagonista en su viaje iniciático las he suprimido ya que carecían de importancia.

El primer encuentro entre Lorenzo y Matías lo he resumido, Lorenzo se sorprenderá del aspecto del protagonista a primera vista y no a la mañana siguiente tras la luz solar.

Las hermanas no se quitarán la vida tras descubrir que el prometido de su hermana pequeña era ese apuesto joven, solamente se disgustarán, dándose cuenta de que juzgaron antes de tiempo,  con esto queda suprimida la última aparición del diablo, sustituyéndolo con la visita que realiza Matías a su familia para entregarles parte de la riqueza que había recogido durante estos siete años, junto a su prometida, para después casarse e irse a vivir a la casa que compró el protagonista a comienzos de la historia.

Y por último para situar la narración, para abrirla y cerrarla ante el receptor he utilizado la fórmula de entrada: Erase una vez… y la fórmula de salida: Y colorín colorado este cuento se ha acabado, si quieres que te lo cuente otra vez, cuenta hasta tres.

“Nuestro nacimiento se produce en el seno de un inconsciente colectivo, creador de imágenes hereditarias” Jung.

REFERENCIAS

·        Grabación del cuento
·        Apuntes literatura infantil (Teoría y documentación complementaria)


sábado, 9 de abril de 2016

Análisis de textos de autor 2: Actividad 1

Análisis de textos de autor 2
“¡A mí no me comas!”



Ficha bibliográfica

    Título: ¡A mí no me comas!
    Autor: Margarita del Mazo   
Ilustrador: Vitali Konstantinov   
Editorial: OQO Editora   
Fecha 1º Edición: Junio 2011
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 4-5 años

Resumen del cuento

El protagonista de este cuento es Mateo, un niño que tiene miedo. Cada vez que se acuesta cree que un monstruo rojo quiere comérselo: “¡Soy el monstruo terrible y rojo! ¡Lo que quiero lo cojo! Tengo mucha hambre ¡y te voy a comer!
Para evitar que el monstruo rojo le coma, Mateo le ofrece su osito de peluche, su perro, su hermano…, así va sobreviviendo noche tras noche, hasta que la única persona que le queda por ofrecer al monstruo rojo es su mamá y ahí Mateo consiguió sacar toda su valentía y le plantó cara a sus miedos.
Tras la reacción de Mateo el monstruo le devolvió a todos sus seres queridos, y se marchó para siempre, cambiando la vida del pequeño.


La autora

La autora Margarita del Mazo ha confesado que se inspiró en sus miedos infantiles, principalmente el de la oscuridad.
En esta obra nos muestra una historia cotidiana en la infancia, cuando los miedos se apoderan de algunos pequeños.
Se define como infantil, vitalista y bastante caótica. Su profesión ya desde pequeña se iba definiendo, confiesa que se inventaba historias para todo.
Además de escritora también lleva trabajando como narradora  de cuentos infantiles 20 años. Necesita la presencia y el contacto con los niños en su vida.
Lo que más le llena de esta profesión es ver la influencia que tienen sus cuentos en los niños y lo que más la inspira son ellos mismos, lo que les ocurre a los pequeños.

¿Por qué este cuento?

He escogido este cuento porque es un campo que no he profundizado aún, me refiero al miedo que sufren los niños.
Éstos tienen miedo de muchas cosas, algunas de ellas las reconocen y otras que no, incluso algunas que desconocen.
Por eso considero que es primordial leer libros infantiles de miedo para explorar y expresar sus emociones y aprender a vencer sus miedos o al menos controlarlos ya que este tipo de cuentos son una herramienta muy eficaz, el cual les enseña a distanciarse del miedo permitiéndoles razonar y comprender, de manera crítica, lo que está sucediendo.
Eso sí, en la historia de estos libros el bien debe ganar al mal para que los niños ganen confianza en la conquista de sus propios temores.

El Formato

El aspecto físico de este cuento no es demasiado llamativo debido a que solamente cuenta con dos colores el rojo y el negro, ambientándose de esta forma tan escalofriante al miedo del protagonista.
El exterior influye en la motivación, cualquier regalo entra por los ojos pero no es imprescindible que la portada sea atractiva para seleccionar una obra.
La cubierta es dura, dándole resistencia y protección al interior. Para la edad indicada este cuento lo considero bastante manejable y cómodo para los niños, no es ni muy grande ni muy pequeño, además no es pesado, lo que facilita su transporte.
El ilustrador ucraniano recurre al lápiz de grafito y crayones de colores claros sobre el fondo rojo (Como el color del monstruo) creando un álbum de auténtico miedo, dibujando en la portada dientes y garras rodeando a Mateo.
En las páginas de su interior sigue la misma tonalidad, el monstruo aparece en todas y cada una de las páginas además de la hora en la que se encuentra la historia lo que hace que los niños puedan seguir la historia también temporalmente. Cómo ya he dicho en las páginas siempre aparece algún monstruo, considero que sólo deberían aparecen en las escenas en las que el monstruo entra en acción, porque podría confundir a los niños.
El cuento para cuatro años puede liberarse de la imagen, sobre todo en el momento de la narración. El niño no la necesita, como en etapas anteriores ya que su presencia no podrá suplir la riqueza de su imaginación. La palabra del narrador será el pincel que coloree sus propias imágenes. El libro de cuentos podrá ser incorporado luego al rincón de la biblioteca, donde la ilustración cumplirá otra finalidad: estimular al niño para que recree el cuento.
Las páginas son más resistentes de lo normal, lo que beneficia el uso de los niños, evitando así romperlo sobretodo pasando las página ya que los receptores se encuentran en el momento evolutivo en el que tienen mayor habilidad en la motricidad fina de sus dedos.
El vocabulario es aceptable, fácil de entender a esta edad. El tipo de letra es adecuada para leérselo a los niños, pero si lo que buscamos es que lo lean ellos, yo cambiaria las minúsculas por mayúsculas, aunque a lo largo del cuento se puede ver como hay algunas palabras ya escritas en mayúsculas, además la autora nos señala también algunas de sus frases en negrita, para captar la atención del lector.

El contenido

·       El tema

El tema principal del cuento es el miedo que siente Mateo.
El tema secundario está relacionado con el principal,  debido a ese miedo, Mateo es capaz de entregar al monstruo todos sus seres queridos con tal de evitar que el monstruo le coma a él.
Por último el tercer tema también está relacionado con los anteriores, me refiero a la superación de Mateo, al enfrentarse al monstruo y así recuperar a su familia y lo más importante perder el miedo y ganar la valentía.
Todos los niños tienen miedo, en el proceso de aprendizaje de la vida, el miedo es tan necesario como el amor o el dolor, de ahí la importancia de este tipo de cuentos, sobre todo en esta etapa dónde los niños empiezan a desarrollarlo,  debido al desarrollo de la imaginación, que influirá en los niños notoriamente en este aspecto.
Cómo en el caso de nuestro protagonista,  llegada la noche era capaz de ver a un monstruo.
Otros niños padecerán otro tipo de terrores cómo los fantasmas, ruidos… Todo esto relacionado con la noche y con ello el miedo que sufren a la oscuridad.
El miedo es un fenómeno evolutivo provocado por estímulos amenazantes, que se viven como reales, produciéndose en los niños procesos emocionales y cognitivos.
La educación hoy en día no responde tan solo a lo estrictamente académico sino que también abarca las emociones de los alumnos. Adaptándose a los requisitos de los alumnos así como motivándoles y guiándoles se contribuye al desarrollo de niños maduros y seguros durante la andadura que realizan por el sistema educativo.
El ser humano atraviesa en su infancia por unos largos periodos de inquietudes, temores o miedos que son muy necesarios para que en ese camino que va recorriendo sea capaz de ir sentando las bases de un estado emocional fuerte y seguro. Estos miedos e inquietudes formarán parte de toda la etapa infantil incluso pasando a la etapa de educación primaria en ocasiones.
Tanto el protagonista como los lectores a los que está destinado este cuento, aún son inestables emocionalmente, empiezan a mostrarse independientes, pero es normal que en ocasiones muestren ciertas inseguridades, como en este caso el miedo, que suelen provocarles la necesidad de dormir acompañados de los padres o cualquier miembro de su familia para sentirse protegidos, además en general suelen ser egocéntricos, quieren que el mundo gire a su alrededor y necesitan sentirse importantes para las personas de su alrededor.
De los 4 a los 6 años, el niño experimenta terrores personales que son normales, desarrolla el concepto de identidad individual y su autoestima, tiene una vida imaginativa rica y abundante, que le ayuda a entender lo real. Desarrolla su capacidad de percepción selectiva y observación y tiene un concepto de moralidad absoluto. En esta época es más autónomo en su lectura: ya distingue palabras y sabe seguir la narración, “leyéndose” así mismo en voz alta, a través de las ilustraciones. Le gustan los cuentos que le permiten trabajar sus emociones personales, los cuentos que le hablan de la importancia del individuo, los cuentos que le presentan la fantasía de manera verosímil, enriqueciendo su mundo interior, los cuentos con secuencia narrativa clara, unidireccional, los cuentos de trama predecible pero con finales sorprendentes, los cuentos que presentan finales felices y justos, que le permiten desarrollar su capacidad para percibir detalles,  lo cual nos indica que está preparado para trabajar este cuento.
A esta edad, los niños gustan de los cuentos en los que se producen transformaciones (El paso de la cobardía a la valentía que presenta Mateo), se interesan por los relatos con escenas que entrañan peligro (El monstruo terrible y rojo asustando a Mateo), pero que finalmente, llegan a un desenlace feliz (La superación del miedo junto a la desaparición del monstruo).
Los niños serán capaces de entender que se trata solamente de un cuento, que no es real y además los niños que sufran este tipo de temores se sentirán identificados y podrán comprobar que no tienen nada que temer, tomarán al protagonista como a un referente para superar su temor personal, pero habrá que insistir en las cosas que hace bien y mal el protagonista, para que los niños comprendan que porque haya superado su miedo y vencido al monstruo no quiere decir que todo lo que hace durante la historia sea correcto “El fin no justifica los medios”.

·       La estructura

El tipo de texto de este cuento es una narración, acompañada por una estructura lineal, delimitando el planteamiento, el nudo y el desenlace de la historia para facilitar la comprensión  y el seguimiento de los lectores en este caso los niños de 4 a 5 años, los cuales no tendrán ningún problema con esta clase de estructura.
En el planteamiento de la historia se ve cómo la autora presenta a los personajes y nos pone en situación, explicándonos que Mateo, el protagonista se va a dirigir a la cama.
El nudo de la historia comienza cuando el monstruo da sus primeras señales y Mateo asustado empieza a ofrecerle sus seres queridos hasta llegar a la madre, que por ahí Mateo ya no pasó.
El desenlace empieza cuando Mateo se enfrenta al monstruo evitando que se coma a su madre y a él mismo, el monstruo le devuelve a toda su familia tras su reacción y Mateo consigue que el monstruo no vuelva a aparecer.

·       El protagonista

Mateo, es el protagonista de esta historia.
Entiendo que Mateo debe tener la misma edad que los lectores, aproximadamente, para que éstos puedan sentirse identificados en su historia.
El comportamiento de Mateo cambia mucho a lo largo de la historia. Al comienzo podemos ver a un Mateo cariñoso, despidiéndose de su familia incluyendo a su perro antes de ir a la cama, aunque despreciando a su hermano llamándole “El nuevo”, tierno al abrazar a su peluche para dormir, asustadizo tras escuchar ruidos en su habitación, poco valiente al no enfrentarse al monstruo, egoísta al ofrecer al monstruo casi toda su familia con tal de evitar que le coma a él, chantajista para que duerma acompañado y por último, valiente al conseguir reconocer su miedo ante su madre, defender a su madre y a él mismo, vencer al monstruo y hacer que desaparezca para siempre, superando su temor.
Habrá niños que solamente les llame la atención la historia, pero habrá otros que se sentirán identificados y éstos son los niños que sufren terrores, cómo he mencionado antes, los niños que se sienten identificados verán al protagonista como un referente ya que consigue vencer al monstruo y superar su miedo, los niños deberán quedarse con el fin (La valentía, la confesión y la superación) y no con el medio, para eso nosotros debemos guiar el cuento y recalcar lo que está bien y lo que no.

·       Personajes secundarios

La mamá: Mateo confiesa a su madre su miedo, y ésta le tranquiliza  diciéndole que los monstruos no existen, durmieron juntos y Mateo no fue capaz de vender a su madre al monstruo, su madre es quien hace que el protagonista se enfrente al monstruo.
La tía Matilde: Dormía en la habitación de al lado, Mateo fue en su busca para dormir juntos ofreciéndola tranquilidad al día siguiente para leer, pero Matilde no se enteró de nada, dormida llegó a la habitación. Mateo definió a su tía como dulce ya que siempre está comiendo chocolatinas para que el monstruo se comiera a su tía y no a él.
El hermano Pablo (“El nuevo”): Dormían en la misma habitación pero en diferentes camas, Mateo chantajea a su hermano para que duerma con él diciéndole que mañana jugará todo el día con él. Pablo accedió porque le encantaba presumir de hermano mayor. Mateo definió a su hermano como rico para que el monstruo se comiera a su hermano y no a él. Al denominarle “El nuevo” se puede ver que no termina de aceptar que tenga un hermano, se podría deber a una cuestión de celos.
El osito de peluche: Con el que dormía todos los días el protagonista. Definido por Mateo como blandito, para que el monstruo se comiera al peluche y no a él
Su perro, Cristofer: Definido por Mateo como gordito, para que el monstruo se comiera al perro y no a él. Mateo le chantajea diciéndole que mañana le daría el jamón de su bocadillo para conseguir que duerma con él.
El monstruo: Habitaba en la puerta de los abrigos de la habitación del protagonista, salía porque tenía mucha hambre y lo que repetía una y otra vez era: ¡Soy el monstruo terrible y rojo! ¡Lo que quiero lo cojo! Tengo mucha hambre ¡Y te voy a comer! Después de comerse a todos los seres queridos del protagonista excepto a él mismo y a su madre, eructaba: ¡UAAAA! Y con la tripa llena se iba por donde había venido hasta la próxima. Hasta que Mateo se enfrentó a él, el monstruo se puso amarillo, devolvió a toda su familia y se fue por donde había venido, llorando, para no volver. El monstruo era el malo de la historia que acaba siendo el vencido.
Se puede observar en la historia como los personajes se conocen muy bien entre ellos, teniendo una relación de cercanía, porque Mateo sabe exactamente que decirle a cada uno para conseguir que durmieran con él.

·       Valores y contravalores

VALORES
CONTRAVALORES
La normalización del miedo.
Ofrecer al monstruo toda su familia, vendiéndola.
Valentía por su madre.
Poca valentía respecto a los demás familiares. 
Confesión del miedo a su madre.
Egoísmo, al pensar solamente en que el monstruo no le comiera a él ¿Y su familia?

Superación del miedo al enfrentarse al monstruo.
El chantaje que realiza a sus familiares para que duerman con él.
Desaparición del monstruo tras la valentía de Mateo (Gana el bien).
Desprecio a su hermano pequeño al denominarle “El nuevo”.

Los valores son un pilar básico de la educación ya que dan sentido, orientan sus vidas y modelan la personalidad de los niños, por ello los cuentos deben tener en cuenta esta cuestión.
Tanto los valores como los contravalores de este cuento son adecuados para la edad de los receptores.
El propósito principal de la literatura infantil es conectar a los protagonistas con los lectores, haciéndoles reales, a través de la identificación de los niños con los personajes.
Como ya he ido contando a lo largo de esta entrada,  los receptores y el protagonista de este cuento están empezando a desarrollar el miedo.
El miedo es muy común en la infancia, con este cuento podrán darse cuenta de que sentir miedo es un proceso muy normal que deben atravesar algunos niños, deben confesarlo sin avergonzarse y lo más importante que les hará ver esta obra es que el miedo que tanto  preocupa a los pequeños puede superarse.
En cuanto a los contravalores del cuento, los niños son conscientes de lo que hacen mal y de lo que no, porque durante toda su vida les han estado guiando ante tal aspecto, por eso podrán ver que algunos comportamientos de Mateo no son adecuados, los cuales no deberán imitar ni tomarlos como referentes,  para ello nosotros haremos hincapié para asegurarnos de que los niños no confunden el bien del mal.

·       El lenguaje

El vocabulario que utiliza la autora es cotidiano debido a su público infantil, empleando palabras del día a día de los niños.
Utilizando frases como: “Y eructó: UAAA” la cual haría mucha gracia a los niños.
El lenguaje es narrativo, la autora cuenta la historia vivida por Mateo, utilizando guiones en los momentos de diálogo y expresivo, ante el miedo y la sensación de superación.
Se utilizan figuras literarias como la rima: Era una noche sin luna. El reloj daba la una o ¡Soy el monstruo terrible y rojo! ¡Lo que quiero lo cojo! Muy utilizadas en los textos infantiles.
La repetición está presente en todo el cuento, cuando aparece el monstruo, éste siempre dice la misma frase: ¡Soy el monstruo terrible y rojo! ¡Lo que quiero lo cojo! Tengo mucha hambre ¡Y te voy a comer! A lo que contesta siempre Mateo: ¡No…! ¡A mí no me comas! Y a continuación ofrece a uno de sus seres queridos. Después la autora siempre sigue este diálogo con: El monstruo terrible y rojo no se lo pensó: abrió su enorme boca y se lo tragó entero. ¡Después eructó: UAAA! Y con la tripa llena, se fue por donde había venido sin decir ni adiós.
La repetición ayuda a los niños entender mejor el texto.
Las exclamaciones están presentes en toda la historia, para que el narrador amplíe el tono que había tenido hasta ahora, para dar el toque de terror que pide el texto.

Conclusión

Tras analizar y leer este cuento con detenimiento, puedo concluir que sí, si utilizaría este cuento en un aula de infantil porque como ya he ido explicando todos los niños tienen algún miedo, y cuentos como éstos hacen que los niños puedan sentirse identificados, ver que no sólo les pasa a ellos y sobretodo que no tienen de que avergonzarse ante ello, y principalmente si las historias como ésta terminan de tal forma en la que el niño ha sido capaz de superar su miedo y enfrentarse a su temor, les hará ver que ellos también pueden, ese es uno de los objetivos que tienen estos cuentos, vencer los miedos de los niños a través de la ficción.
Este cuento preferiría contarlo  yo a que lo contaran por su cuenta, ya que durante el cuento me gustaría recalcarles varias cosas, sobretodo la actitud de Mateo que en ocasiones no es acertada, hacerles ver lo bueno y lo malo de cada situación y la segunda razón por la que me gustaría narrarlo es por la entonación del cuento, quizás ellos leyéndolo por su cuenta no aprecian determinados momentos de miedo de la misma forma que si lo escucharan. 
A continuación de narrar este cuento, los niños podrían dibujar al monstruo para familiarizarse con él y no temerle.
He escogido la edad de 4-5 años porque en esta etapa los niños están empezando a sentir el miedo, a esa edad ya se pueden trabajar este tipo de cuentos por lo explicado anteriormente, considero que este cuento se puede trabajar desde los 4 años hasta los 7-8 años  pero he decidió elegir el ciclo de 4-5 años para trabajar desde el principio este problema (El miedo) normalizándolo y con el tiempo ir apaciguándolo para que el miedo no aumente en un futuro y sea más difícil vencerlo.

Bibliografía

·       http://blog.educo.org/por-que-tus-hijos-necesitan-leer-cuentos-de-terror/
·       Apuntes literatura infantil